Cuando los animales son adultos, lo más fácil es ponerles una pipeta, un collar o rociarles de vez en cuando con spray. Normalmente en casa usamos los tres métodos:
- A la perra:
- En primavera-verano: lleva el collar Scalibor (previene también la picadura de mosquito), pipetas Advantix (también contra las picaduras) y la rociamos con spray de Citronella antes de sacarla (también para los mosquitos... estamos en zona roja de Leishmaniosis).
- En invierno: sólo el collar.
- A los gatos:
- En primavera-verano: pipetas Frontline para gatos (ojo con no poner la pipeta de perros a gatos, es altamente tóxica). También se les puede echar spray, pero no les gusta nada.
- En invierno: nada, porque no salen de casa. De todas formas, los vigilo y si veo cualquier rastro de pulgas, repito con pipeta.
Sin embargo... y aquí viene lo escatológico de la cuestión... cuando son muy pequeños, no soy partidaria de echarles ningún químico, así que normalmente les saco las pulguitas a mano.
Si alguna vez habéis sacado una pulga, sabréis que es muy difícil matarlas. Son muy rápidas, saltan, etc. Hay gente que las aprieta entre dos uñas o contra algo. A mi me daba mucho asco y además alguna vez se acaban escapando. Así que "inventé" un método mejor: el método del cubo de agua.
¿En qué consiste?
Sentada en el jardín con un gatito de días que estaba lleno de pulgas, me puse un cubo de agua al lado y cada pulga que sacaba, la "ahogaba" en el cubo de agua. Al final, tenía en el agua flotando unas 15-20 pulgas. Creo que así no acaban de morir, así que cuando acabé, eché el agua por el WC y listo.
Conozco a mucha gente con animales y nunca se les había ocurrido este método. A mi me parece, dentro de lo asquerosillo, de lo más eficaz.
¿Vosotros tenéis algún truco?