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viernes, 19 de diciembre de 2014

Adios amiga...

Hoy nuestro proyecto se ha quedado un poco más pequeño. Hoy se ha muerto L. Ha sido haciendo lo que más le gustaba, paseando con J. por la mañana. Al volver a casa, saliendo del parque, una furgoneta que ni ha parado la ha matado en el acto.


Se supone que el blog es para compartir algo de alegría y cosas bonitas, pero no puedo evitar hacer esta entrada porque, con ella, se ha ido una parte de nuestro proyecto. Ya nada volverá a ser igual. Nuestro "rural project" se inspiraba en ella.

Mucha gente hoy en el pueblo me ha dado el "pésame", porque era una más para nosotros y todos estaban acostumbrados a vernos siempre con ella. Y esta tarde al salir del colegio, se han acercado los niños a nuestra casa a llamarla al portal... supongo que no se creerían la noticia y esperaban encontrarla ahí de nuevo siempre dispuesta a dar cariño.

Otros también me han dicho, con intención de consolarme, que era un "animal". Sí: no es una persona, pero tampoco tiene para nosotros categoría de "animal". Un animal es un conejo, un pollo, el periquito de tu vecina... pero ella era nuestra amiga, nuestra compañera, la que cuidaba de mi hija...

Así que perdónenme por este post y perdónenme si hoy lloro.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Mascotas y bebés

Una de nuestras "preocupaciones" cuando empezamos la aventura de ser padres era cómo se lo tomarían los ya habitantes de la casa: L., U. y T.  Y pongo "preocupaciones" entre comillas, porque uno ya conoce a sus animales y sabe más o menos cómo van a reaccionar. El problema, otra vez más, es la gente. Y es que desde que dimos la noticia del embarazo, al menos 4-5 veces al mes hemos tenido que escuchar todo tipo de comentarios sobre los peligros múltiples y variados de tener un bebé y animales en casa.

Hoy me voy a centrar en el comportamiento, dejando de lado todo tipo de amenazas toxoplásmicas, parasitarias, de quistes chungos, etc.

En cuanto a los gatunos no había ninguna duda. Quienes tenéis gatos, a no ser casos especiales, ya sabéis que por lo general hay dos tipos de gatos:

1) los que van a su rollo, tipo U., que es un asocial y
2) los que son demasiado cariñosos, tipo T., que podría estar todo el día pegada

En la siguiente secuencia donde están los dos viendo a la perra de mis padres, os daréis cuenta de la reacción tan diferente: mientras que cuando la perra se acerca T. da un paso al frente y se agacha para acercarse, U. se retira y se pone a la defensiva: 
U. y T. observando a la perra de mis padres. Secuencia de: hay un perro ahí fuera/ el perro ha entrado/ el perro ha entrado y se ha acercado

Uno y otro tipo son inofensivos: los primeros, porque ni se acercarán al bebé, y los segundos, porque lo único que quieren son mimitos y no le harán daño. Además, un gato pesa unos 3-6 kilos, así que no supone una gran amenaza.

En el caso de L. es diferente... es una perra de casi 20 kilos y aunque no es nada violenta, sí que sabíamos que tendríamos que tener más precaución en el momento en que se conocieran, estar con las dos en la misma habitación, etc. porque simplemente con un mal golpe que le pueda dar con una pata ya le podría hacer daño.

Os cuento las reacciones de cada uno:

Cuando llegamos a casa del hospital, estaban sólo los gatos (L. se había quedado con mis suegros). El primero en darse cuenta de que había llegado un bebé fue U. (que es el más veterano y el más listo). Dejamos el maxicosi en el suelo, se acercó y la olfateó, manteniendo la distancia siempre. Una vez olfateada, se retiró y ya no se ha vuelto a acercar a menos de un metro.

A T. la tuve que despertar porque como estaba durmiendo no se enteraba de nada. En cuanto vio el maxicosi en el suelo, salió medio corriendo para ver qué había dentro. Cuando se dio cuenta de que lo de dentro se movía, dio un paso adelante hasta poner la pata delantera dentro del maxicosi (un poco bruscamente) y el maxicosi se tambaleó. Y aquí viene lo mejor, porque U., que estaba viendo la maniobra de T. que es un poco alocada, vino enseguida y la echó literalmente del maxicosi dándole un par de toques con la cabeza, marcándole el territorio del bebé. T. se dio por enterada inmediatamente y se retiró. En el caso de T., como es tan "pegadiza" sí que se ha acercado a ella varias veces, pero siempre sin molestarla. Lo más extraño que ha hecho por ahora fue subirse al capazo y se acostarse en sus pies, pero sin tocarla (y la niña ni se enteró).

Con L. lo hicimos muy mal. Les pedimos a mis suegros que la trajeran porque nos vino visita (error), así que cuando la perra llegó estábamos nosotros dos (que hacía 3 días que no nos veía), la bebé, la prima de J. con su perrita, mis padres, mis suegros y mi cuñado... Total, que nerviosa de 0 a 10 un 11. Aún encima la niña la cogió mi suegra y no es muy amante de los animales, así que escapaba con la niña y le daba patadas a la perra. Un desastre total.

Hasta que se fueron todas las visitas y pasaron unas horas la pobre no se tranquilizó. Y una vez tranquila, ya todo fue sobre ruedas. Ahora la trata como a uno más de la manada. Si llora, viene la mira. De vez en cuando intenta darle un lametón, pero adaptado al tamaño de la peque, le da lametones pequeños... La respeta mucho y necesita ir a saludarla por las mañanas y antes de irse a dormir. Es un amor.

Ni que decir tiene que no hemos dejado nunca sola a la peque con ninguno de los tres sin vigilancia, a pesar de que todo va muy bien. En la siguiente etapa, cuando empiece a caminar, aún tendremos que estar más atentos porque puede ser un problema que agarre a alguno de los gatos o que intente sacarle la comida a la perra. Con esto último hay que tener especial precaución.

Y eso es todo desde este pequeño zoológico que tenemos en casa montado. Así que futuras mamás que tengáis mascotas en casa: no pasa nada. Tomaros vuestro tiempo, estad tranquilas y ya veréis qué rápido se adaptan!

viernes, 30 de mayo de 2014

A 10 semanas de la "entrega"

Me encanta la forma de decirlo en inglés: "10 weeks before delivery", como si te fueran a traer un paquetito :-)

Estas últimas semanas han sido una locura de trabajo, con jornadas interminables (incluidos fines de semana), una presentación con clientes en Barcelona y mucho e inevitable estrés. Aún  sigo con trabajo, pero al ser autónoma, no puedo decir que no. Por suerte creo que a partir de ahora serán cosas más sencillas y que me generen menos desequilibrio mental :-)

He intentado mantener mis paseos de 6 km con las chicas del pueblo. Además de mantenerme ágil me sirven para "terapiar", con el plus de que una es matrona y la otra enfermera, así que a la vez voy resolviendo dudas y aprendiendo cada día más sobre el parto y la maternidad.

Esta semana me han puesto la inyección de inmonoglobulina por tener el RH-. Se da otra dosis después del parto. Es una inyección que viene en una caja ya preparada para inyectar (... en el culete). La compré en la farmacia con la receta de la gine. Cuesta unos 60 Euros, pero con la receta de la S. Social he pagado alrededor de 5 Euros. Hay que mantenerla en frío, por lo que recomiendan que no la compres hasta que la vayas a usar, para que no se rompa la cadena de frío. Yo la compré unos días antes y la metí en nuestra nevera porque vivimos a 3 metros del consultorio (es puerta con puerta) y en medio segundo no se iba a romper la cadena :-). Es curioso que ni la farmacéutica ni el enfermero que me la puso no tenían mucha idea de lo que era. El enfermero incluso se estuvo leyendo el prospecto :-)

La barriga cada vez crece más. Me he tenido que comprar más leggings porque se me rompieron los de H&M de premamá a la semana de tenerlos. Ahora me he comprado 3x2 en Shana, una talla L y me resultan igualmente cómodos, así me evito pagar el "extra" de que sean premamá. Me costaron 10 € los tres, igual que el que me compré en H&M y era sólo uno!

Celia cada vez se mueve más. Ahora mismo son las 5:00 AM y me he levantado porque la señorita está con hipo! Creo que debe estar cabeza abajo porque noto los movimientos justo en la pelvis. Aunque la semana pasada debía estar al revés. Me da la impresión de que se va moviendo.

Y como podéis adivinar... sigo con un horario de sueño totalmente descontrolado. Ayer dormí unas 9 horas por la noche y luego una siesta de 1 hora... hoy me he despertado a las 4:45 AM y ya no podía dormir más... la semana pasada estuve durmiendo unas 4-5 horas al día (aunque no creo que sólo por las hormonas, también por el trabajo).

Pero por lo demás, no tengo ni dolores, ni contracciones, ni estoy más cansada, ni nada de nada... mensaje a las futuras embarazadas: no os agobiéis con los síntomas antes de tiempo :-)

Además, estoy en plan "síndrome nido agudo" total... hoy vamos a ir a comprarle la cunita y demás cosas a Ikea y estoy super ilusionada. Aún tenemos que poner el papel en la habitación y acabar lo que quedaba pendiente, pero creo que nos dará tiempo de terminarlo entre sábado y domingo. Esta semana tuve un día de crisis de limpieza pero ya está todo más o menos bajo control, teniendo en cuenta que aquí no se puede tener el mismo nivel de limpieza que teníamos en el piso... tendré que aprender a vivir con ello.

Y por último, la otra parte que está teniendo síntomas, en nuestro caso no es J, sino L. L.?? Pues sí, yo creo que ella ya nota que esto es inminente y está triste y reivindicativa.

Una forma de reivindicación es esta: acostarse en el sofá. Sabe que no la dejamos y cuando estamos por casa no se sube nunca. Pero es cerra la puerta de la habitación para irnos a dormir y se sube inmediatamente. No encontrábamos solución hasta que se me ocurrió poner un par de sillas encima del sofá al revés por las noches antes de irnos a dormir y por ahora funciona :-)

Y otra forma de llamar la atención que ha tenido esta semana es comerse mi ropa interior y mi pantalón nuevo de yoga. Mañana me tocará ir de compras! 

Espero que sea pasajero y que se vaya adaptando a la nueva situación porque no me gusta verla así de triste. Ayer la llevé a pasear con la niña de mi amiga que tiene 4 meses y se portó muy bien. Ojalá se convierta en la mejor amiga de Celia. 

miércoles, 15 de enero de 2014

MiércolesMudo: Liándola parda...

Nada como llegar a casa un duro día después del trabajo y encontrarte a estos dos destrozando el sofá...

martes, 7 de enero de 2014

Peligro: perros sueltos!

Esta mañana quise empezar con buen pie la semana y me fui a caminar con L. por el pueblo. Hay zonas descampadas cerca, pero me da miedo ir sola por ahí. Sobre todo porque cerca cazan y además no hay nadie. Vamos, que te pilla cualquiera por ahí y no se sabe nada más de ti.

Así que decidí empezar atravesando todo el pueblo por la calle principal, salí a la carretera y fui siguiendo la carretera, bordeando el pueblo hasta llegar al otro lado. Después subí por la primera calle otra vez hacia el centro del pueblo y al llegar al parque que hay enfrente del hogar del jubilado me encuentro con...

no uno, sino DOS Pitbull sueltos. Todo pasó en cuestión de segundos: vi que la que tenía más cerca era hembra (horror, porque L. también lo es) y el otro venía corriendo y ladrando y era macho. Más lejos vi a dos mujeres, así que lo primero que pensé es que eran de ellas, así que grité: ESTOS PERROS??? ESTOS PERROS?? Y una me dijo (por el macho): "uy, este ladra pero no hace nada..." los cojxxxx, que te digan eso de un mastodonte de 40 kg que viene hacia a ti corriendo pero la que me preocupaba era la hembra, que se venía acercando con la cola levantada, decidida y en silencio. Entonces la otra mujer (una chica que iba con una niña de unos 2 años), me dijo: "esa no se de quién es pero ojo que esa sí que atacó a mi perra el otro día". 

Yo no entendía nada, sólo tenía a la perra encima ya, L. escondiéndose detrás de mi y queriendo avanzar. Visualicé por un momento a César Millán, que en un capítulo lo vinieron a atacar unos perros y se les enfrentó y me planté delante de la Pitbull e hice amago de decirle: eh! Pero cuando la vi a 1 metro, me di cuenta de que no soy capaz ni de que L. no tire de la correa, así que con un Pitbull y embarazada igual no era el mejor momento de mostrar mis habilidades como entrenadora canina... así que empecé a gritarles a la mujer y a la chica: "AYUDADME POR FAVOR!!" (en plan desequilibrada total). 

Entonces la chica me dijo: "corre, ven y entra en mi jardín": abrió la puerta de la casa que había al lado (que era la suya... menos mal, algo de suerte!) y me metí con L. dentro (y allí estaba su perra, una perrita de caza pequeña y que nada más ver a L. se puso en sumisión, así que no creo que el día que la mordió la Pitbull se le abalanzara a la yugular).

Entonces la otra mujer, que resultó ser la que limpiaba en el hogar de los jubilados, metió a los dos pitbull dentro de la cocina y así pude salir con L. corriendo para casa como si no hubiera un mañana.

A ver, yo entiendo que los perros en determinadas circunstancias vayan sueltos. No me molesta para nada. Yo siempre he tenido perros y me encanta verlos sueltos y que disfruten... pero de ahí a que dejes a un Pitbull suelto y tú no estés allí para vigilar a ver qué hace tu perro, con niños como el de la chica que me dejó pasar a su jardín por allí en la calle jugando... tela marinera. 

Esto no va a quedar así, voy a averiguar de quién es y voy a ir a hablar por las buenas (y aún así ya veréis como me tacharán de loca-urbanita-intolerante-pocoadaptadaalmundorural). Y si no, la próxima vez que pase por allí y esté suelta y sin el dueño/a, a la Guardia Civil. Porque no hay derecho que tú vayas tranquilamente a pasear con tu perra con correa y te encuentres ese panorama. Así es como luego pasan las desgracias y nos llevamos las manos a la cabeza. 

Ya veis que la vida rural puede parecer aburrida, pero está llena de emociones fuertes... adrenalina a tope!! 



jueves, 19 de diciembre de 2013

Y finalmente... os presento a U.

Para el final de la tanda de presentaciones, he dejado al "mayor" de la casa. Lleva conmigo 12 años ya. Lo adopté cuando llegué a Barcelona. Lo tenían en una casa ocupa donde tenían varios perros y un montón de gatos y gatitos. Tendría unos 2 meses y casi no podía ni caminar, parecía muy débil.

Digo que parecía, porque al día siguiente de tenerlo en casa, ya empezó lo que iban a ser 2 años de pesadilla moviditos.


Travieso no, ha sido lo siguiente... sobre todo los dos primeros años, pero sigue haciendo de las suyas... entre su Top Fechorías: romper la televisión de mis padres (en concreto, la tiró al suelo y después se veía rosa), arrancar la tela de los altavoces de mi padre, romper fundas de sofá una tras otra, saltar por las paredes con las patas de atrás para que después tengas que ir limpiando las marcas, vaciarte los estantes/cajones del armario enteritos (y cuando llegas, te encuentras una montaña de ropa en el suelo), abrir con la pata el mueble del baño (y vaciártelo entero también), meter la pata en el vaso de agua de las visitas y luego salpicarles al sacudirla...

Es el gato más listo que he tenido. Tiene cientos de registros en la expresión de su cara que te hacen saber si está enfadado, contento, con ganas de juerga o aburrido. Sólo come pienso, jamás ha probado ni ha querido probar la comida humana. Puedes dejar una pata de jamón encima de la mesa y ni se acercará. Y tiene obsesión con lavarse, así tiene el pelaje blanco siempre tan inmaculado.

Con L. nunca se ha llevado bien... pero con T.T. está viviendo una segunda juventud. Y cuando L. se va a dormir y nosotros nos encerramos en la habitación para evitar ser pisoteados en medio de la noche, hacen carreras derrapando por el salón.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Con la oreja lambida

En esta entrada, sólo me creerán los que tienen o han tenido animales de compañía... los demás pensaréis que se me ha ido la cabeza con tanto ambiente rural (y puede que sí, un poco). Lo que sí es cierto es que quizás antes no tenía tiempo ni humor para fijarme en estas cosas...

La semana pasada, el lunes, U. -nuestro gato mayor- empezó a lamerle la oreja derecha a T.T. -nuestra gatita de 4 meses-. Normalmente, él, cual hermano mayor, la acicala y la lava todos los días, pero me fijé que ponía especial celo en limpiarle la oreja derecha y no la izquierda... cosas de gatunos, pensé, y no le di más importancia.

Al día siguiente, el martes, comenzó también a chuparle la oreja derecha L. y vamos, ya me empecé a mosquear... además de estar todo el día echándole bronca a los dos para que la dejasen en paz. La miré por si tuviese algo, pero nada: limpia como una patena.

El miércoles estuve todo el día chillando a diestro y siniestro y conseguí mantenerlos alejados de la pobre T.T. que tenía ya todo el pelo pincho rechupeteado al más puro estilo "Algo pasa con Mary". Pero no fue hasta el jueves por la mañana cuando la volví a mirar y tenía toda la oreja llena de cera compacta e incluso pus. 

La llevé esa misma tarde a la veterinaria y efectivamente, otitis al canto. Le conté que U. y L. le habían estado "lambeteando" y me confirmó que ese era "el primer síntoma" de que tenía infección.

Después de tantos años viviendo con animales, aún son capaces de sorprenderme.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Os presento a T., la pequeña de la casa...

Hoy os voy a presentar a T., que es la recién llegada. En realidad su nombre es T.T., como una cantante muy famosa, gran rockera y voz inigualable... ya os podéis imaginar quién.

La conocimos un sábado por la noche, a finales de agosto, al llegar al pueblo. Aparcamos y salió de debajo de nuestro coche.

Era una cosa minúscula, no debía de tener ni un mes de vida. Delgaducha y toda llena de legañas, mocos y ácaros en las orejas. Y además, una gata "rara" porque tiene la mitad de la cara amarilla y la otra mitad marrón.



Nos conquistó porque lejos de tener miedo de L., que venía con nosotros, se acercaba maullando a ella (yo creo que pensaba que era su mamá). Así que abrí el bolso, me la metí dentro y le dije a J. que, al menos, me la iba a llevar a casa para darle de comer.

La primera semana fue horrible, porque L. quería comérsela en cuanto le quitábamos ojo de encima... llegué a comprarle un bozal para poder trabajar! Y a U., que ya tiene 12 años, tampoco le hizo gracia que viniera otro gatuno a quitarle el puesto, que ya bastante tuvo cuando llegó la perra...



Al final, ya veis la foto... una imagen vale más que mil palabras. Ha aprendido a llevarse bien con los dos. Es una superviviente! Es el gato más cariñoso que he tenido y una intrépida: no tiene miedo de nada.

La adoramos!



miércoles, 6 de noviembre de 2013

Os presento a L. ...

Hoy os voy a contar la historia de L., nuestra preciosa perra de 2 años y medio.

Esta es la elementa hace un par de semanas en una excursión a los Mallos de Riglós:


Después de mucho meditar y con conocimiento de causa, pues en mi familia hemos tenido perro desde que yo tenía 10 años, decidimos adoptar un perro.

Estuvimos mirando varias opciones, perreras cerca de casa, pero al final nos decidimos por una asociación que hay en Monzón (Huesca): "El arca de Santi" donde nos atendieron por teléfono fenomenal y nos dieron la posibilidad de acercarnos hasta allí el fin de semana para ver los perros.

Cuando llegamos allí, el sábado por la mañana, se nos cayó el mundo a los pies por la cantidad de perros que había (unos 60). Los animales estaban en perfectas condiciones, pero si te gustan los animales, verlos allí, cada uno con su historia, no te deja indiferente.

Nos atendió una voluntaria encantadora y nos aconsejó. Íbamos buscando un perro ya adulto, pero como teníamos a U., un gato de 11 años, nos aconsejó que fuera un cachorro para que pudiera amoldarse a estar con el gato.

Había allí varios cachorros, pero nos dijo que iba a buscar a otro que estaba en acogida  y apareció rato después con L. La vimos y nos conquistó. La habían intentado ahogar en un saco junto a sus otros hermanos y se habían salvado ella y otro.

En un principio parecía tranquila, pero nada que ver! Es una mezcla de Border Collie con algún perro de caza, can de Chira y quién sabe qué más! Total, que pasamos el primer año de 3 a 4 horas diarias en el parque para que quemase energía.

Es super cariñosa con todo el mundo, listísima, juguetona y activa. Ha conquistado a toda la familia y a los vecinos. En Barcelona, la gente nos saludaba por la calle por su nombre!

Con nuestra experiencia, os recomiendo que conozcáis más de cerca la labor que hace esta asociación, de la que sólo he escuchado cosas buenas e incluso hemos estado presentes por casualidad cuando rescataron a un Pastor Alemán en el Jardiland de Lleida donde nadie de la tienda se quería hacer cargo de él y estaba a punto de ser atropellado.

En este vídeo podréis ver cómo han rescatado a una galga y sus cachorros este mismo verano:


Esta es su web: http://www.elarca.es/. Adoptar un perro es una responsabilidad para los próximos 10-15 años y hay que ser conscientes del trabajo y sacrificio que significa. Pero si no podéis adoptar y queréis ayudarles, también se puede acoger, dar difusión a su labor, colaborar económicamente, etc.

Para nosotros, la experiencia ha valido la pena.

Rural Baby Project