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sábado, 26 de julio de 2014

La habitación de Celia, mamá y papá

La semana pasada terminamos de arreglar la habitación donde dormiremos los tres. Como ya sabéis, la casita tiene más de 300 años, hacía más de 30 años que no vivía nadie aquí y seguramente más de 100 donde nadie había reformado nada... así que hemos tenido que hacer una reforma con mayúsculas.

La que va a ser nuestra habitación es la única que da a la fachada principal, por lo que tiene el privilegio de tener balcón.

Aunque la casa estaba muy mal, esta habitación no era de las peores... o por lo menos yo desde el principio ya le vi potencial y decidí que sería la nuestra. Debe estar partida, porque el tabique del fondo (donde están las sillas),  es el que dividió la casa y la fachada en dos con una línea vertical. En la otra mitad de la casa viven nuestros vecinos.

Este es el antes
La habitación tiene otra habitación muy pequeñita dentro (aunque seguramente antes de cortar la casa por la mitad, sería más grande). Le llamaban la "habitación del oro" (a la derecha, las fotos del medio y la de abajo). Cuenta la leyenda que ahí era donde guardaban el oro y que lo entraban a paladas... aunque os puedo asegurar que si había oro, ya no queda nada de nada. Lo que sí que confirma la leyenda es la cantidad de cerrojos que tenía la puerta de esta habitación, que era mucho más segura que las otras.

Parece que después esta habitación pasó a ser la habitación de la panadería, porque la puerta  de la habitación de oro está llena de anotaciones de cuánto pan se llevaba cada cliente y cuánto dejaban a deber. Me gusta tanto que la he dejado tal cuál y aún se puede leer la letra curva cuidadosamente manuscrita.

En esta habitación pusimos suelo, cambiamos el balcón por uno de madera y doble cristal, pusimos electricidad y pintamos (aunque de un color bastante parecido al original). La habitación del oro ha pasado a ser un vestidor, pero eso será otro post.

El resultado final ha sido el siguiente:


La decoración ha sido otra vez "low cost".

La cama y el colchón son de Ikea, al igual que la cunita de Celia (modelo Singlar adaptado como cuna de colecho, 19,99€).



Los cuadritos me los hizo una amiga de Coruña como regalo de boda. Son de cerámica y en uno pone el nombre de J, en otro mi nombre, el tercero el nombre de mi pueblo (donde nos casamos) y en el último, la fecha (1.9.12).


La lámpara es de cristal hecha a mano, también de Ikea, pero comprada en el apartado de últimas unidades a 5,99€ (cuesta 19,95€).

El balcón falta barnizarlo, porque el color original es tirando a naranja y lo he cambiado en el resto de ventanas por un color roble oscuro, pero con el embarazo me quedaron los tres balcones de la fachada sin barnizar.


El cojín es de terciopelo color vino (lo he hecho yo con un retal), a juego con la cortina de seda natural (Zara home rebajas: 90€ precio inicial, 9,95€ precio rebajado... un chollazo!) y también a juego con el color de los cuadros (que están anonimizados, como podéis ver jeje).




La funda nórdica es de Zara Home también. No recuerdo el precio, pero también la compré en rebajas. Es de algodón y tiene los bordes de encaje beig, aunque entre el pie de la cama y la cuna no luce lo que debería.

Por último, pusimos una alfombra que compramos en Suecia en el viaje de novios y que también nos hace juego con los colores de la habitación y nos recuerda lo bien que lo pasamos.



En esta foto podéis apreciar mejor la puerta de la "habitación del oro" que ahora es vestidor y la puerta de entrada a la habitación. La puerta no es la original (era de 1,65 de altura y J. mide 1,86), pero también es antigua. La compramos en un derribo con su marco original y la restauramos y pintamos con esmalte color blanco mate. 


¿Qué os parece el resultado? A mi me ha vuelto a sorprender lo bien que ha quedado teniendo en cuenta la poca inversión y la necesidad de aprovechar cosas que ya teníamos para no pasarnos del presupuesto.

Como curiosidad, os diré que aún no hemos dormido ahí, la tengo preparada para dormir cuando lleguemos del hospital con la peque. Así que hasta que seamos tres no la estrenaremos :-)



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jueves, 20 de febrero de 2014

Mis proyectos de costura...

Desde que descubrí mi tienda fetiche de telas en Sabadell, donde es posible comprar tela de baberos a 1€ el metro, he ido acumulando retales y más retales. Siempre que voy es una tentación, como no sabes si al día siguiente encontrarás la misma tela, "hay que aprovechar". El caso es que tengo todo un alijo en casa...

Al saber que era "niña", pensé que podría usar algunas de las telas que tengo que son más "amorosas" (lino y algodón) para hacerle ropita a la peque. Este fin de semana me puse manos a la obra y estuve seleccionando las que irían bien para ir haciéndole cositas para cuando nazca, en Agosto. Y las seleccionadas fueron....


Para los patrones, compré en Amazon dos libros de edición francesa, que me encantan. 



Tengo varios de mujer y ahora ha sido genial comprar los de bebé también. Son preciosos.


El de la izquierda ya lo tenía, trae ropa de mujer, hombre, niño/a y bebé. Lo que más me gusta es un gorrito de tela liberty


Y este modelito será seguramente lo siguiente que le haré, me tiene enamorada! 


Este fin de semana me pondré manos a la obra... y tengo ya un voluntario ayudante dispuesto a mantener las telas bien planchadas...



Feliz viernes!



lunes, 17 de febrero de 2014

Fin de semana DIY & los Baberos Vintage

Este fin de semana ha estado dedicado al DIY.

He comenzado el viernes, preparando la cena de San Valentín. Al final, preparé el Risotto de espárragos verdes y gambas y, de postre, un bizcocho genovés relleno de dulce de leche y nueces, acabado con un glaseado rosa.

Valoración:

- el Risotto es de 10. Da mucho trabajo preparar todo: yo compré todo fresco, incluso los langostinos (no había gambas) y preparé cada uno de los pasos que propone la receta. En total, unas 3-4 horas en la cocina, pero el resultado es espectacular! Tanto de presencia, como de sabor. Lo volveré a repetir un día que tenga tiempo.



- la tarta quedó muy buena de sabor, pero la pinta podría ser mejor. Como no me gusta la nata ni el merengue, ni el fondant, se me ocurrió hacer un simple glaseado y no quedó bien cubierta toda la tarta. La próxima vez lo intentaré con una buttercream o alguna otra solución que quede más visual. La receta es la de bizcocho genovés (no os pongo el enlace porque tuve que rectificar, no están correctas las medidas) y para el relleno, utilicé dulce de leche, nueces picadas y un almíbar sin alcohol para "emborracharlo" un poco. Lo importante, es que de sabor estaba bueno y que estrené por fin el molde de corazón que me habían regalado mis compañeras de trabajo por la boda. Es monísimo!



El sábado estuvimos todo el día en una comida con familia y amigos (y preparé para llevar a la comida una tarta y unos macaron franceses), pero el domingo me puse manos a la obra con los "Baberos Vintage". La semana pasada estuve en Barcelona y fui a ver qué había en mi tienda de telas preferida. Se llama "el Kilo Loco" y ya podréis adivinar que me gusta porque encuentro auténticos chollos, aunque es una tienda de retales y telas al kilo, por lo que no hay mucha variedad.

Iba buscando telas con motivos infantiles y lo único que había eran algunas telas con muñequitos bastante antiguas, pero como las quería para hacer arrullos y cositas para el ajuar de Celia, aproveché a comprar un metro de cada, porque estaban a 1 Euro/metro.

Son todas muy parecidas, pero iba con tantas prisas que hasta que llegué a casa y me lo dijo mi suegra no me di cuenta de que no era un estampado normal, sino que eran patrones para hacer baberos! ¿Vosotras lo veis o soy yo que estoy en la parra?



Tengo con 4 estampados diferentes, las otras 3 se las di a mi suegra para hacer arrullos con tela de toalla. Para los baberos compré toalla también para poner por detrás, pero tenía este retal de canalé de algodón azul clarito bastante grueso que no sabía qué hacer con él y decidí aprovecharlo con este estampado que también es azul. En un metro de tela de muñequitos, da para hacer 12 baberos.

Así que el domingo me puse manos a la obra y acabé haciendo 7! El cuello lo terminé con un biés blanco de batista de algodón.


Había comprado en un bazar chino unos lacitos de vichy verdes y a algunos les cosí un lacito.


Me encanta este estampado de abajo... me imagino a Celia intentando bañar a T.T....


Valoración:
- entiendo que hay telas mucho más monas, pero estas son baratísimas, de buena calidad y creo que a la niña cuando empiece a entender le harán gracia los muñequitos
- total, que por poco más de 3 Euros entre tela, lacitos y biés, tengo 7 baberos... no está mal, no?

Y por si fuera poco DIY de vida campestre, ayer J., mi suegro y mi cuñado plantaron un olivo de 8 años en el futuro jardín. A ver si tiene suerte... porque por ahora no hemos conseguido que crezca nada porque la tierra es muy mala... pero esa historia os la cuento en otro post!

¿Os gustan los baberos? ¿Os animaréis con el Risotto? ¿Algún consejo para que el olivo sobreviva, lectoras andaluzas?