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martes, 25 de agosto de 2015

10 cosas sobre el 1er año de Celia


  1. Hace más de 3 meses que no la he pesado y/o medido pero ya lleva cosas de 18 meses y de 24, así que no me preocupo. Las camisetas se las tengo que escoger larguitas, porque muchas le valen de ancho pero le quedan cortas. Ahora le estoy aprovechando algún vestidito de 6-12 meses como camiseta.
  2. Come genial y ella sola. Ahora empieza a comer con cuchara con ayuda, pero con las manos ya come cualquier cosa. Hemos aplicado el BLW combinando trozos grandes y pequeños y dándole si nos lo pide (a veces prefiere que le des tú la comida). Creo que no hemos seguido el método a rajatabla, pero ha sido un éxito: es autónoma para comer, come con nosotros en la mesa, escoge, mastica, escupe y disfruta comiendo. Este verano en la piscina las otras mamás y las abuelas se paraban a ver cómo comía con admiración: plátanos, tomates, nectarinas... todo entero y ella sola.
  3. Su alimento favorito son los tomates. Se los come enteros, sin pelar y a veces sin sacarles ni el corazón. Los cherry son como gominolas. Cuando ve un tomate se le iluminan los ojos :)  Le damos tomate para desayunar, merendar, de postre, etc.: priorizo el origen y no la variedad de alimentos. Si le puedo dar tomate de nuestro huerto, mejor que ir variando de fruta comprada en el supermercado.
  4. Seguimos con la tetita. Ahora tiene ya horarios mucho más definidos. Por el día hace pocas tomas. Normalmente de 7 a.m. a 4 p.m. no pide teta y tampoco le ofrezco. Pero a partir de por la tarde ya empieza a pedir. Hace unas 8-10 tomas en total. Como come muy bien y variado, ya no le ofrezco teta antes de las comidas, sino cuando me la pide (puede ser antes, después, entre medio...). Mi intención es seguir hasta que podamos y ella quiera. 
  5. Estamos desde hace ya un mes en Coruña con los abuelos y el sábado nos volvemos a casa, a preparar todo para el invierno. J. ha podido teletrabajar bastante (a cambio de quedarse sin vacaciones) y yo casi no he tenido trabajo este mes, así que nos sentimos muy afortunados de no estar atados a un lugar y poder vivir fuera de casa más allá de los 30 días laborales al año estipulados como vacaciones. ¡Hacía 17 años que no pasaba tantos días seguidos con mi familia y mis amigas de aquí! Aquí Celia también está viviendo cosas nuevas y se nota mucho su evolución: va al huerto con el abuelo a coger los tomates para la merienda, en vez de un perro tiene 2 y en vez de 2 gatos tiene 3, la playa.... La convivencia con los abuelos también la enriquece y se nota cómo coge cosas de cada uno, las asimila y se suman a lo que ella es.
  6. A los 11 meses se ha empezado a caminar sola y ahora ya hace sola casi todos los trayectos. Hemos intentado que gatease más por todos los beneficios que tiene, pero no se si por ella o porque nosotros no hemos sabido insistir, casi no gatea y, en general, ha gateado muy poco.
  7. Dormir sigue siendo lo peor para nosotros. Duerme dos siestas: una antes de mediodía y otra al final de la tarde. En total, unas 2-3 horas. Y por la noche, se despierta las mejores noches 3-4 veces y las peores infinitas. Son despertares en los que ella no despierta, pero le tengo que dar teta y/o acunarla. Si es acunar, me puedo turnar con J., pero con la teta obviamente no... En total, duerme unas 12 horas al día, pero como son intermitentes, nuestro descanso se resiente. 
  8. Habla bastante. Pocas palabras en español y muchas en ruso moderno :) Por orden de aparición: mamá (sí, la primera!), papá, Tita (la gata), hola, agua, tres, guapa, guau guau. 
  9. Cuando la llevamos por Coruña alucina cual Paco Martínez Soria en la ciudad y va diciendo a diestro y siniestro "Hola! Hola! Holaaaa!!". No entiende por qué en la ciudad la gente no se saluda como en nuestro pueblo y se pone contentísima si le contestan :)
  10. El día 3 de septiembre empieza la guardería. Va a ir 4 horas por la mañana, vendrá a comer a casa. No me gusta la idea porque no soy pro-guardería y además al ser autónoma a veces tengo trabajo (mucho) y otras veces no tengo. He pensado que cuando no tenga trabajo, no la llevaré, aunque me han desaconsejado ese método por no perder la rutina (pero también soy anti-rutina). Se que allí estará bien: 7 niños, los conoce ya a todos, la profe es estupenda... pero creo que como en casa no estará y ninguno de los argumentos pro-guardería me convencen.  


    Aquí en el Atlántico dándose un chapuzón.



miércoles, 18 de marzo de 2015

Érase un bebé durmiendo encima de una oveja...

Pues parece que después de 7 meses hemos dado en el clavo! Llevamos 3 días con el "método oveja" y parece que funciona...

Resulta que cuando estaba embarazada compré una piel de oveja en Ikea pensado en ponerla al lado de la estufa de leña y poner ahí a Celia tumbadita para que jugase calentita. Cuando comenzó el invierno, la sacamos y la colocamos en el suelo, pero se manchaba mucho... así que la pusimos en su hamaquita. El invento le encantaba, porque la hamaca en cuestión era bastante grande y con la piel de oveja estaba más recogida y mullida.

Esta es la piel en cuestión

El caso es que nunca ha querido dormir en su cuna. El colchón es bastante duro y creo que nota mucho el cambio de los brazos o la hamaca al colchón y se despierta. Al final, acabo durmiéndola con la teta y en mi colchón, lo cuál no me molesta... pero si duerme en su colchón, tenemos más sitio y se despierta menos con mis movimientos.

Hace 3 noches, a J. se le ocurrió llevarla a la cama directamente con la piel y acostarla en su cuna encima de la oveja... y funcionó! Hasta las 3 a.m. del tirón.Y durmió mucho más tranquila. Repetimos ayer y hoy y lo mismo. Mucho mejor! Y así, al menos, la primera parte de la noche está en su cuna y yo puedo conciliar mejor el sueño.

Me habían comentado que también se usa la piel de oveja en países nórdicos en los carritos de los bebés, para protegerlos del frío. Y otra ventaja es el contacto con pelo animal puede ayudar a prevenir alergias.

Por cierto, yo antes de ponérsela, la lavé. Quedó echa un churro, la tuve que tener casi 2 semanas secando y acabé cepillándola para que quedara esponjosa otra vez.

Así que seguiremos con el "método oveja"... ya me contaréis si lo probáis!